ALVAREZ, BLANCA / ALVAREZ GONZALEZ, BLANCA
Santiago Balboa pudo escuchar cómo su compañero de utopías gritaba«Viva la República!» mientras moría sin soltar el gatillo de suametralladora. Pero la desgracia termina transformándose en rutina. Ycuando uno lo ha perdido todo en una guerra fratricid