Recoge una minuciosa investigación sobre las arquitecturas de lasFerias del Campo, cuyo desarrollo tuvo lugar entre las décadas de los50 y los 70, que generaron lo que hoy se puede entender como unverdadero paisaje expositivo. El conjunto tiene un enorme valor, tanto por su cuidadoso trazado paisajista, perfectamente integrado en laCasa de Campo, como por sus singulares edificaciones, queconstituyeron un verdadero laboratorio experimental de arquitecturasmodernas. Los arquitectos Cabrero y Ruiz, además de Sota, Fisac,Aburto, Romaní, y otros muchos, consiguieron conjugar brillantementeen las Ferias del Campo la decidida renovación estilística yconstructiva que en aquellos momentos el país necesitaba con laintención de mantener cierta continuidad con la arquitectura popular.