De niño, el prestigioso historiador Otto Dov Kulka fue enviado juntocon su familia al gueto de Theresienstadt, y más tarde a Auschwitz.Tras sobrevivir al horror, ha pasado gran parte de su vida estudiandoel nazismo y el Holocausto, pero siempre como una disciplina queexigía la mayor objetividad, dejando a un lado su propia historiapersonal. Sin embargo, durante ese tiempo los recuerdos de su infancia han permanecido alojados en su memoria, imágenes y pensamientos delos que ha sido incapaz de desprenderse. Hasta hoy.
El extraordinario resultado son estas memorias profundamenteconmovedoras, el testimonio poderoso y valiente de un hombre que haquerido entender su pasado y, con ello, nuestra historia.