He aquí una aguda lectura de relatos de muy diversa índole quepresentan una rica variedad de miradas colonizadoras: muchos son losojos, uno solo el ánimo imperial. Los escritos del siglo XVIII sobreÁfrica del Sur, la literatura de viajes sentimental, la tempranaexploración del África Occidental, la invención de América del Surdurante la independencia, sirven para ejemplificar continuidades ymutaciones de esta imaginación imperial.Esta edición de Ojos imperiales incluye un nuevo capítulo sobre cómolos escritores latinoamericanos han enfrentado la negación de laidentidad en el espacio neocolonial, a través de la voces de HoracioQuiroga, Ricardo Piglia o José María Arguedas, se ensaya una reflexión sobre el viaje a la inversa: la diáspora desde las antiguas coloniashacia la metrópolis en busca de una vida mejor. Para esa nueva etapade viajeros y migrantes, vendrá también otra generación de cartógrafos que trazará el orbe de un planeta reconfigurado por las poderosasfuerzas de la tecnología.