La Ortografía siempre ha sido la "niña fea" de la enseñanza de laLengua, el látigo amenazador contra los alumnos en los exámenes y,para los adultos en muchos casos, un baremo de cultura.El alumno, o la persona con problemas ortográficos, se veía desbordado por complejasreglas sobre comienzos, intermedios y finales de palabra. El camino es otro.Debemos aprender a amar las palabras, incrementar el interés por la lectura y, lógicamente, escribir con corrección.Aquí presentamosesta Nueva ortografía práctica, adaptada a las normas vigentes desdejulio de 1999, en la que se da toda la importancia a la prácica sobrela teórica memorización de reglas e invitamos a que sea uno mismoquien se corrija y autoevalúe.Más que las reglas que se pueden llegara memorizar, imprta la actitud ante el misterioso y apasionante mundode las palabras.