Una mujer en una misión de colonización en Marte, un joven poseído por el impulso asesino de un indio mataco, un chico que dice comunicarsecon gente del espacio, una nana ayorea a la que le gusta comerse lospiojos y asegura que los muertos nunca se van. En los bordes de laciencia ficción, lo fantástico y lo pesadillesco, estos cuentosexploran, con una mirada alejada de todo exotismo, la idea de lamuerte en las grietas del mestizaje, allí donde la idiosincrasiaindígena y su historia de explotación chocan con la vida moderna yurbana.