Para Pablo Antoñana los personajes del carlismo, santos o forajidos,fieles a la causa hasta la muerte, eran seres de carne y hueso quepoblaban su territorio más próximo. De esa materia épica y feroz delas guerras perdidas, mitad ficción patrañera, mitad trazo histórico,procede su personal universo literario.Antoñana se acercó sobre todo a la figura del voluntario que nutriólas filas del ejército carlista, sin cuya presencia hubiera sidoimposible el movimiento, su expansión y su envergadura en el PaísVasco. Se acercó al carlismo popular compuesto por artesanos,campesinos pobres, clero bajo, gentes iletradas que acudieron a losllamamientos para salvar a Dios y la patria mancillada. Asimismo,estableció las razones de ese movimiento popular tan arraigado en elPaís Vasco desde las guerras del XIX hasta la del 36 y dilucidó losmotivos que empujaron a esa masa pobre a incorporarse a las partidasde voluntarios.Además de Noticias de la Segunda Guerra Carlista, otros textos aquíreunidos (algunos de ellos publicados por primera vez) son testigosdel interés ininterrumpido por «la Causa» que atraviesa la biografíadel creador de la república de Ioar.Con trazos literarios sólidos, Antoñana supo dar a conocer una época,unas gentes, unas vidas que se arrastraron al compás de quienesdispusieron de su destino, o malograron su suerte, un pasado remoto,es innegable, pero que nutre y ayuda a comprender nuestro presente.MIGUEL ÁNGEL GARCÍA ANDRÉS