La normalidad, cuando se distorsiona, lleva al horror de formanatural.Eso fue lo que me empezó a interesar de la historia deGabriel, conocidocomo Baby: su normalidad era común hasta que se hizodemasiadogrande para mantenerla como tal.Mina Conchita, Trashorras, el Chino, dinamita, Atocha, Leganés, El Argelino?son palabras que evocan el mayor crimen de la historia de Españay a las que está asociadopara siempre el protagonista de este libro,Gabriel, apodado Baby,jovencísimo maleante de Avilés que acabótransportando a Madrid losexplosivos que reventaron a 191 personas.Esta es su historia, narradacon tanta frialdad como calor narrativopor Manuel Jabois, un autorcapaz de transformar en literatura los atestadospoliciales. Año ymedio le costó convencer al protagonista de quehablara. Quería saberqué siniestros guiños del destino llevaron a este yotros ciudadanosespañoles a colaborar en la matanza de otros españoles.Y finalmente lo supo, y lo cuenta en Nos vemos en esta vida o en laotra, frase con la que El Chino se despidió para siempre de Baby cuandotodo estabalisto.En este libro habla Baby, Jabois escucha y cuenta con unacontenciónque te deja sin respiro.
La normalidad, cuando se distorsiona, lleva al horror de formanatural.Eso fue lo que me empezó a interesar de la historia deGabriel, conocidocomo Baby: su normalidad era común hasta que se hizodemasiadogrande para mantenerla como tal.Mina Conchita, Trashorras, el Chino, dinamita, Atocha, Leganés, El Argelino?son palabras que evocan el mayor crimen de la historia de Españay a las que está asociadopara siempre el protagonista de este libro,Gabriel, apodado Baby,jovencísimo maleante de Avilés que acabótransportando a Madrid losexplosivos que reventaron a 191 personas.Esta es su historia, narradacon tanta frialdad como calor narrativopor Manuel Jabois, un autorcapaz de transformar en literatura los atestadospoliciales. Año ymedio le costó convencer al protagonista de quehablara. Quería saberqué siniestros guiños del destino llevaron a este yotros ciudadanosespañoles a colaborar en la matanza de otros españoles.Y finalmente lo supo, y lo cuenta en Nos vemos en esta vida o en laotra, frase con la que El Chino se despidió para siempre de Baby cuandotodo estabalisto.En este libro habla Baby, Jabois escucha y cuenta con unacontenciónque te deja sin respiro.