Andrea es escritora, aunque no vive de los libros. Quizá por esosucumbe a la propuesta de Borja y se encierra a escribir para él (y aveces con él) un relato erótico que le permita dejar de trabajar (o,al menos, olvidarse del ERE que sobrevuela su cabeza). Pero el placery el dinero son cosas diferentes, tan distintas como el sexo y elamor: Andrea y Borja nunca se quieren a la vez y Borja, además, quiere mejor por WhatsApp.Por eso Andrea se refugia en su amigo Pablo. Un hombre que, como ella, cree en la piel y en la verdad. Y que, como ella también, cuando hace falta cree en la mentira.Esta novela erótica se adentra en la vida y en el sexo sin excusas nivergüenza. Realista y honesta, la autora juega con el lector y con laverdad. ¿Autobiografía o Fantasía? Da igual: es literatura erótica dela buena, de la que se puede leer y disfrutar. Con una mano o con lasdos...Una novela con humor, amor y poesía. Pero también: deseo, pasión y, sobre todo, mucho, mucho sexo.AndreaHoyos se dedica a lapublicidad, aunque con poca convicción. El año pasado publicó enAmazon su relato ¿Dormimos juntos?, un éxito fulminante que prontoatrajo a los medios y fue portada de El País. «La española quedestronó a Cincuenta sombras de Grey», ese titular fue la condena deAndrea: asustada por la repercusión de su obra, decidió esconderse y,sin dar más pistas sobre su identidad, decidió, también, seguirescribiendo.«Andrea ha dado la campanada al publicar un relato erótico que aplicaelementos de la fórmula CSDG (ya saben: hombre poderoso y pagado de sí mismo-mujer fascinada por sus encantos-aventura tórrida), pero muyalejado de los estereotipos manidos que tantas alegrías ha reportado a E. L. James. [...] Que nadie espere una virgen naïf extasiada por unmaduro controlador. En ¿Dormimos juntos? el sexo, el desengaño y losdevaneos entre quién toma el poder de una relación son terrenos en los que su protagonista, Andrea (también publicista), se mueve con sumafacilidad.» #S Moda, El País"¿Es el texto satisfactorio como relato erótico? Sí y no. Sí, en elsentido de que habla de sexo con inteligencia. Y no, en el sentido deque no es del todo satisfactorio como relato. A menudo parece elesqueleto de una narración, del mismo modo que un guión es elesqueleto de una película (...) Más interesante aún sería ver cómo sedesenvuelve Hoyos en una novela stricto sensu. Y cómo se las arreglacon la vida sexual de personajes en un contexto más amplio, dondequepan complicaciones argumentales, descripciones de lugares,caracterización razonada y así de seguido. Por lo pronto, demuestraque el sexo en literatura no tiene por qué ser sinónimo desubliteratura." "El otro calentamiento global", Revista de Libros