A Adam no le gusta el koala, es un poco siniestro. Adam intentaexplicárselo a sus padres. Intenta deshacerse de él. Trata de quedesaparezca en una excursión muy, muy larga. Pero nada de ellofunciona. ¿Podrá librarse alguna vez de él?Un canto a la imaginación y a la valentía que afronta un dilemainfantil universal: ¿qué hacer con un animalito de peluche que no deja de mirarte?