Niños y bestias está formado por ocho enigmáticos relatos que,curiosamente y de forma inversa a la acostumbrada, fueron creados apartir de las ilustraciones que los acompañan. Así pues, la lectura de estas páginas, por las que pululan buitres, hipopótamos, moscas,gorilas, niños, cocodrilos, lechuzas e incluso «suricatos», estáineludiblemente ligada a la contemplación de las imágenes, creando unpequeño bestiario que atrae y repele a la vez, siempre inquietante ylleno de fantasía.