Finalista del Premio de Novela Café Gijón 2008Estaban destinados a cambiar el mundo. Un crío gordito que escondíacomida debajo de la almohada y una mujercita que jugaba a maquillarsedelante del espejo. Un muchacho de color azulado con ojos de divinidad hindú y una niña que tocaba el piano por el día y lloraba por lanoche llamando a su madre. Los habían elegido porque eran especiales,porque tenían un don que los hacía superiores. Es fácil convencer a un padre de que su hijo es especial. Decirle que será todavía mejor, elmejor, el encargado de guiar al mundo hacia una nueva era de paz yprosperidad. Persuadirle para que se separe de él y lo envíe a unainstitución donde se formarán los líderes espirituales del mañana. Eran los años ochenta. Cuatro niños fueron seleccionados para formarparte del Proyecto Índigo. Hoy, veinticinco años después de la muerteviolenta de uno de ellos, todavía se despiertan en mitad de la noche y se preguntan quiénes son realmente.