La evidente transformación del Derecho al Trabajo, como elenco denormas que sirven de equilibrio entre los intereses empresariales y de los trabajadores en el seno de la empresa, desde una perspectivaexclusivamente tuitiva de éstos últimos, ha tenido como referente lapervivencia de ésta, anteponiendo la atención de los requerimientosproductivos para ganar la mayor competitividad, como garantía de susostenimiento, evitándose así el cierre empresarial y la destrucciónde empleo. Tales necesidades productivas son, en gran parte, laconsecuencia de una demanda limitada en el tiempo, que no puedaresponderse con contratación indefinida, sino con fórmulascontractuales tradicionalmente temporales, pues dicha estabilidad enel empleo, como bien jurídico perseguido en reformas laboralespretéritas, puede comprometer aquella aludida competitividad,imprescindible para la superación de etapas de crisis económica. Elpresente estudio intenta evitar la precariedad, sin renunciar a laobtención de las máximas cotas de excelencia productiva para mejorarla demanda y el sostenimiento del empleo, dando respuesta a lasnecesidades productivas temporales, a través de modalidades decontratos de trabajo de duración determinada, reverentes con la reglas que las disciplinan, lo que supondrá un cuestionamiento dogmático del contrato único y de otras propuestas, provenientes de recientespactos políticos, como el contrato de protección creciente.