El poema dramático Natán el sabio, es en cierto modo el testamento deLessing y, a su vez, muestra una gran actualidad porque se cumplen sus previsiones, naturalmente desdeñadas en su hora, del reiteradoencuentro feroz de las religiones abrahamíticas (islamismo, judaísmo, cristianismo)entre sí y con las grandes religiones asiáticas. Y porque la crítica de lasreligiones del libro incluye la de los presupuestos antropológicos de una modernidad(Hobbes, Descartes, Locke) incapaz de presagiar y moverse hacia un horizontedonde el hombre se atreva a ser más que hombre.