SAIZ, RAQUEL / BOLLINI, JULIANA
Los niños del colegio se burlaban de Eduarditopor el tamaño familiar de su nariz con la queno se mojaba la boca cuando se duchaba.Para animarlo, cuando llegaba a casa su madresiempre le leía el mismo cuento: El patito feo,hasta que un día se maravilló al descubrir quetenía una nariz que servía para cualquier cosa.Aceptarnos como somos supone una existenciamás plena y afianza una construcción saludablede la personalidad. Este cuento reivindica conhumor el derecho a ser imperfectos y felices.
Los niños del colegio se burlaban de Eduarditopor el tamaño familiar de su nariz con la queno se mojaba la boca cuando se duchaba.Para animarlo, cuando llegaba a casa su madresiempre le leía el mismo cuento: El patito feo,hasta que un día se maravilló al descubrir quetenía una nariz que servía para cualquier cosa.Aceptarnos como somos supone una existenciamás plena y afianza una construcción saludablede la personalidad. Este cuento reivindica conhumor el derecho a ser imperfectos y felices.