«Faulkner, Rulfo, Donoso. Nombres solemnes pero necesarios para situar a esta novela tan actual y antigua a la vez» (L'unità).Nadie nos mira ha despertado un gran interés tanto dentro de la literaturaportuguesa como fuera de su ámbito lingüístico, y está ya en procesode traducción a otras lenguas. Con una escritura radicalmente nueva,José Luís Peixoto nos sumerge en un mundo terrible a través de unaprosa cuidada y de extrema belleza.Un coro de voces de hombres connombre bíblico y mujeres sin nombre propio nos hablan de su soledad,de su inmensa soledad, de un mundo en el que Dios no existe.Nadie nosmira no se acoge a ninguna norma, es objeto literario no identificado, una joya de un superdotado del lenguaje, una fábula inquietante delmundo contemporáneo.Escrito con una densidad y poesía magistral, Nadie nos mira está en la línea del mejor Pessoa y Saramago.Un mundo terrible a través de una prosa cuidada y de extrema belleza.«Faulkner, Rulfo, Donoso. Nombres solemnes pero necesarios para situar a esta novela tan actual y antigua a la vez» (L'unità).Nadie nos mira ha despertado un gran interés tanto dentro de la literaturaportuguesa como fuera de su ámbito lingüístico, y está ya en procesode traducción a otras lenguas. Con una escritura radicalmente nueva,José Luís Peixoto nos sumerge en un mundo terrible a través de unaprosa cuidada y de extrema belleza.Un coro de voces de hombres connombre bíblico y mujeres sin nombre propio nos hablan de su soledad,de su inmensa soledad, de un mundo en el que Dios no existe.Nadie nosmira no se acoge a ninguna norma, es objeto literario no identificado, una joya de un superdotado del lenguaje, una fábula inquietante delmundo contemporáneo.Escrito con una densidad y poesía magistral, Nadie nos mira está en la línea del mejor Pessoa y Saramago.