Nadie me lo vino a contar... no es más que una interpelación a unomismo y a la vida en general. Pequeñas catas de aquello que nos rodeay que nos hace sentir. Preguntas sin respuesta o respuestas a unapregunta todavía no formulada que tratan de mostrar un itinerariovital, ni mejor ni peor, simplemente, una vida más con aquello que laatraviesa.