Nadie dijo que fuera un santoEste es el reportaje que he querido escribir toda mi vida. Suprotagonista: Malcolm Saint. Pero, a pesar de su apellido, el empresario más rico y codiciado deChicago no tiene nada desanto. Malcolm esconde secretos muy oscuros y estoy decidida adesenmascararlo para salvarmi puesto de trabajo. Pero nunca creí que sería él quien revelaría miverdadero yo