¿Cómo va a conseguir ella conquistar a un chico que no quiereserconquistado y qué hará él para no sucumbir a sus encantos Abbylleva años enamorada de Dylan, el hermano de su mejor amiga Liv. Perosiempre ha sido un amor platónico, pues él es diez años mayor, vive en California y ni siquiera repara en su existencia. Tras verse plantado prácticamente en el altar por la que creía el amor de su vida, Dylanha regresado a casa para curarse las heridas. La misma casa donde Abby pasa un mes todos los veranos desde que él se fue. Solo que, ahora, a sus casi veintidós años, Abby se ha convertido en una mujer alocada,desinhibida y muy atractiva, que no va a dejar pasar la oportunidad de conquistar el corazón de Dylan.No importa que él no esté de humor para nadie y mucho menos para unachica que no deja de meter las narices en sus asuntos, porque se hapropuesto conseguir que sonría, recupere el humor y se vuelva, porfin, loco por ella. Nadie dijo que fuera fácil es una novela romántica llena de sexo y amor, de desamor y desilusión, de finales felices ynuevos comienzos, de alegría y desenfado, que nos habla de cómo dejarde lado prejuicios y tópicos para apostar por la felicidad.Los lectores opinan:«Necesito que más personas lean esta historia, me encantó desde elprimer momento, me la leí de una sentada».«¡AMÉ! Esta historia me ayudó a salir de un bloqueo lector, la verdades que aun estando ocupada buscaba el tiempo para leer, ¡gracias,querida escritora!».«¡Me encantó! Qué manera tan maravillosa de escribir, ¡fue adictiva!,gracias por compartir tu arte con nosotros».«Me ha encantado esta historia. Merece todas las estrellas. ¡Arecomendar se ha dicho!».«Me encantó esta novela. Un genio la autora».«Gracias por esta maravillosa historia. Me encantó de principio a fin. Espero que mucha más gente la lea y se vea atrapada como yo».«La historia me ha tenido enganchada desde el capítulo uno hasta elfinal. ¡Felicidades! La lectura se me hizo fácil y divertida. Merecesmuchas estrellas, la verdad».«Buenísima historia, bien armada, entretenida, fresca. ¡Una joya denovela! Lo único malo es que la devoré rapidísimo y no quería llegaral final. Te felicito».