Pocos inviernos en Edimburgo han sido tan largos y fríos como este.Pero la temperatura no es lo único que
deja helado al inspector John Rebus. De la nada, surgen una serie deextrañas incógnitas para las que Rebus no
encuentra respuesta y todas ellas conducen a las altas esferaspolíticas de la ciudad y del país. Esta vez, el
pesimismo teñido de sarcasmo del inspector Rebus puede estar másjustificado que nunca. Esta vez, los culpables pueden
encontrarse fuera del alcance de la justicia.