Relato de hechos verídicos, contiene varios aspectos de la más pura einconfundible idiosincrasia cubana, en lugar destacado el deseo de«disfrutar el momento», hasta en medio de todo peligro. Es una especie de carpe diem. Como dice un popular son, «A mí me matan, pero yogozo!».Gracias a las más de treinta indicaciones se pueden encontrar enGoogle Earth las fotos de los lugares donde transcurre la acción, paso a paso. No es una «fotonovela». Es una narración emocionante y realcon escenarios fotográficos.