En esta sorprendente novela hay un crimen sin móvil, todos lospersonajes se consideran culpables y hay que descubrir si hay uninocente.A medida que cuentan sus culpas al lector, los personajes vandibujando el retrato de la víctima. Y así se elabora una larga cadenade equívocos, que se entrelazan en el Café Gijón de Madrid (famoso por sus tertulias literarias), en el sur de Francia, en casa del autor de Cyrano de Bergerac, así como en las calles de París y Montevideo.Ruben Loza, uno de los grandes de las letras latinoamericanas, arma en esta novela una trama de suspense con personajes imaginarios que semezclan con otros reales, como los escritores Mario Vargas Llosa,Plinio Apuleyo Mendoza, Juan Cruz, o el periodista Germán Yanke yhasta el propio autor.