«Con Enrique Vila-Matas sólo tienes que dejarte llevar porque estás en manos de un maestro.» Paul Auster «Hay algo en Houellebecq, como hayalgo en Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño, que me recuerda a lamanera en que Philip K. Dick estaba en el mundo, y es algo propio,único, genial.» Emmanuel Carrère En pleno periodo de transformaciónpersonal y literaria, el narrador de esta novela comienza a observarseñales en puertas y en cuartos contiguos, símbolos que comunicanParís con Cascais, Montevideo, Reikiavik, San Gallen y Bogotá, y quele van devolviendo sigilosamente a la escritura, al deseo detransformar en láminas de vida ciertas experiencias que, como mínimo,piden a gritos ser narradas.«Te has convertido en los últimos tiempos en un escritor al que lascosas le pasan de verdad. Ojalá comprendas que tu destino es el de unhombre que debería estar deseando elevarse, renacer, volver a ser. Telo repito: elevarse. En tus manos está tu destino, la llave de lapuerta nueva.»Montevideo es una ficción verdadera, un gran tratado sobre laambigüedad del mundo como rasgo característico de nuestro tiempo, unanovela en la que el mejor Vila-Matas encuentra la forma de nombrarnuevamente las cosas cuando todo parece ya dicho, hazaña tanto másadmirable porque el núcleo central de su obra no es otro que lamodernidad de la novela.