Mucho se ha escrito sobre Iván Redondo. Su irrupción en la primeralínea política española desata controversia. Tiene acérrimosdefensores que lo han convertido en un referente y detractoresirredentos que lo atacan. Sus planteamientos disruptivos rompían lascosturas del establishment del sector. Sánchez confió en él. Y Redondo consiguió que este, como antes Basagoiti, Albiol y Monago, ledeclarase no ya experto o «mano derecha», si no su amigo personal.Bolaño, a través de centenares de entrevistas, desgrana su trayectoria política y vital para arrojar luz ante esta críptica figura.