GARCIA, ANGELA / PROFORMA VISUAL, COMMUNICATION
Escritores malditos mitigando a fuerza de alcohol a sus demonios,gánsteres de mirada torva alzando sus vasos de alcohol para brindarpor la Ley Seca, aguerridos revolucionarios fumando enormes habanoscon el fusil sobre las rodillas, hermosas mulatas cimbreándose alritmo de la músicaà Absolutamente todas esas imágenes son ciertas, dela primera a la última. Y todas se corresponden con total fidelidad ala historia, casi increíble, del combinado que protagoniza este libro. Un cóctel de ron, azúcar, lima, agua de soda y hierbabuena queinventó un pirata, llegó a su cénit en plena Ley Seca y popularizó ungenial escritor. Resulta sorprendente que un cóctel tan sencillo comoéste pueda tener una variedad tan enorme de presentaciones y que paradisfrutarlo no hace falta viajar a La Habana.