Abundan en El misterio de las cosas, su último libro hasta el momento, los cambios de registro que no dejan de ser una huella de su continuo ir y venir de lo sagrado a lo profano, de lo religioso a lo erótico.?No hay fe ni esperanza que ignore / el olor de la carne?, afirmaWilmer, para acabar concluyendo que la condición humana es la de?escultores del aire?, ?y lo que hacemos es lenguaje?.