El jardinero no siempre es el asesino, a veces es el cadáver AngelaMerkel se enfrenta a esta extravagante situación cuando su perritoPutin descubre el cadáver de un jardinero en el cementerio deKlein-Freudenstadt. El muerto está en una posición imposible: bocaabajo y enterrado de manera que solo sus piernas sobresalen.Los sospechosos de este asesinato se pueden encontrar en dos familiasrivales que dirigen sendas empresas de pompas fúnebres: hay un oscurodirector gerente, una contable algo inestable, un adorador de Satán... Uno de esos empresarios funerarios se revela como un hombreincreíblemente culto aunque Angela no solo comparte su amor porShakespeare con él, sino que tan interesante señor también le pareceuna ex estrella de cine...¿Sucumbirá al encanto de este hombre ¿Y quédice su marido Achim al respecto El segundo caso de la detective MissMerkel vuelve a plantearle complicados problemas a la excanciller ypone patas arriba la aparente calma de su nueva vida de jubilada,también en el ámbito privado.