Veinte reflexiones tras las huellas de la muerte para seguir avanzando en la vida. Es fácil y cómodo quedarse en la superficie de las cosas, mirar solo la forma dejando de lado el fondo. Las circunstanciasadversas y hostiles que a veces se cruzan en el camino de nuestravida, como lo es, sin duda, la muerte de un hijo, nos abandonan en una situación límite que tiene la capacidad de hacernos sufrir mucho,pero, también, la de obligarnos a formular preguntas existenciales ymostrarnos, a través de ellas, ese fondo olvidado en el que, a menudo, anidan los mirlos blancos, especie rara, difícil o imposible deencontrar y, por lo tanto, muy valiosa. Mientras camino nos habla devida, de muerte, de ciencia, de fe, de amistad, de sentimientos, deemociones... y de algún que otro mirlo blanco que, en forma derespuesta, serenidad, paz interior y sentido a la vida, encontramos en el fondo de todo aquello que nos acompaña en el camino de nuestravida.María José Brito Romeva nació en Les (Val d’Aran, Lleida, 1960).Publicó sus primeras obras Amarga Lluvia y Aromas de una ausencia tras la muerte de su hijo Hugo. Es licenciada en derecho. Ha participadocomo ponente en diferentes jornadas y actos relacionados con el duelo. Mientras camino es su última obra.