F. DIOS, VICTOR / DIOS OTÍN, VÍCTOR FEDERICO
Confesarse creyente -y serlo de corazón- supone hoy en día todo unreto. Sin embargo, admitir la personal condición de agnóstico, y vivir como tal, supone un desafío no menos importante. Cierto es que laciencia y la técnica han revolucionado nuestra época en todos losaspectos de la vida humana, desde el nacimiento hasta el final denuestros días, pero igualmente reconocible es que los interrogantessobre la existencia no han perdido ni un ápice de fuerza para hacertambalear los débiles soportes de nuestras convicciones humanas. Elpresente libro es una buena muestra de la fuerza atemporal de lafilosofía y la antropología cristianas para encontrar un sentido acuanto nos rodea y a lo que somos. Al margen de ideologías y modas alas que, una vez tras otra, el tiempo se encarga de buscar un lugar en el flujo incesante de la historia, la figura y la doctrina de Jesúsde Nazaret reclaman a cada hombre y a cada mujer el esfuerzo personalde redescubrirlo, con ojos de novedad, como si fueran la única persona para la que El quiso encarnarse.