San dejó de trabajar después de su boda. Un día observa con ciertaalarma que su cara y la de su marido se parecen cada vez más. Elmarido, que proclama no querer «pensar en nada cuando está en casa»,engulle toneladas de comida apoltronado en el sofá mientras ve latelevisión. San se pregunta, desconcertada, si no se habrá casado conun ser que no pertenece a la especie humana. Finalmente, los rasgos de la pareja se empiezan a mezclar...A la novela breve que da título al volumen, galardonada con el premioliterario más prestigioso de Japón, el Akutagawa, en la que la autoratrata de la convención conocida como «matrimonio» de una manera muyoriginal, siguen tres relatos sobre la alienación de lo cotidiano querevelan una imaginación ingeniosa y radicalmente libre.