Aunque ahora está de moda decir que todo el mundo pueda cambiar devida, he elegido narrar mis dos pasados intentos fallidos de cambio de vida (en Cabo Verde y en Brasil), a raiz de los cuales me di cuentaque "ir a la aventura", sin un estudio y una planificación puntual,conlleva el riesgo de un cambio, pero a peor.Creo que cada uno de nosotros nace con una cantidad establecida dementiras por decir: yo las agoté en mi pasado profesional, así queahora digo la verdad.