Carmen, Melvin y Lucía son unos jóvenes forzados a tomar un arma. Sontan solo tres de entre el medio millón de niños y niñas soldados queexisten en el mundo. Un viejo fusil kaláshnikov (AK-47) nos narrará en primera persona suhistoria llena de desolación pero también cargada de esperanza.Desde el origen del mineral de hierro con el que se fabricó, pasandopor los países y conflictos que ha recorrido, hasta llegar, al finalde su existencia, a un lugar de Centro América: El Salvador.La guerra civil que se alargó en dicho país durante una docena de años nos da pie para conocer la problemática de esos niñas y niños que envez de poder asistir a clase, jugar con sus amigos o vivir en el senode una familia se ven abocados a tener que empuñar un arma parasobrevivir.