AA.VV
Como soldado del ejército republicano, Rafael del Romero llevó siempre una máscara. Católico convencido y con una ideología políticamarcadamente conservadora, se vio obligado a combatir en el bandocontrario al que defendía en su fuero interno. El final del conflictobélico lo obligó igualmente a la búsqueda de una estabilidad que lepermitiera seguir sobreviviendo. Las adversas circunstancias de lapostguerra truncaron las ambiciones de juventud y la que era unaauténtica vocación literaria y pedagógica. Sólo al final de su vida,pudo cumplir su sueño y redactar estas memorias, un texto confesionalque aporta nuevos matices y ayuda a recomponer el todavía inacabadomapa de la memoria histórica de la Guerra Civil y las contradiccionesy dramas personales de sus protagonistas.