¿Por qué hay que aguantar ocho horas al día, cinco días a la semana,veinte al mes y doscientos diecinueve al año, sentado tras unescritorio? Y además hasta que cumplas sesenta y siete tacos o temueras antes. ¿Hay algo que pueda explicar los madrugones y lascabezadas contra el cristal helado de la ventanilla del tren de lassiete y media? ¿De verdad llevas la vida que soñaste alguna vez?
Aquí vas a encontrar respuestas inesperadas a esas preguntasimpertinentes. Con situaciones ridículas, humor negro, momentosesperpénticos, anécdotas entrañables, marrones a raudales, crisis deautoconfianza, sermones morales y puñaladas traperas. Si lo empiezasno podrás dejarlo. ¡Atrévete!