Desde su juventud, De Gaulle destacaba por su ingenio militar y susinnovadoras teorías, que los militares alemanes leyeron con másprovecho que sus propios compatriotas, aplicándolas, precisamente,para desbordar la Línea Maginot y derrotar al poderoso Ejércitofrancés en pocas semanas.Sin apenas soldados, desacreditado entre sus compañeros de armas porhaber desobedecido a Pétain durante toda la guerra, De Gaulle no tuvomás armas que la obstinación y el orgullo. Su idea del honor y lagrandeur francesa, respaldada por Churchill, le acabó sirviendo paraque su país fuera considerado tras el Día D, como una potencia aliadamás. Aunque Francia no había sido invitada a las conferencias de Yalta y Postdam, De Gaulle consiguió que fuera reconocida como potenciavencedora tras la capitulación alemana en mayo de 1945 y que, enconsecuencia, obtuviera el rango de miembro permanente del Consejo deSeguridad de la ONU.Considerado un héroe por sus compatriotas, la publicación en Franciade las Memorias de guerra supuso un gran acontecimiento. El libro,editado entre los años 1954 y 1959, apareció en tres partes: «Elllamamiento», que recorre el período comprendido entre los años 1940 y 1942, «La unidad», de 1942 a 1944, y «La salvación», de 1944 a 1946.La Esfera de los Libros ha reunido estas tres partes en un solovolumen, cuya lectura, además de apasionante, es fundamental paracomprender la Europa que resultó del mayor conflicto que ha sufrido la humanidad, a través de los ojos de un hombre que no sólo fue un granestratega, sino también un importante estadista que devolvió a su país la confianza en sí mismo, llevándolo desde el abismo a la victoria.ACOGIDA DEL LIBRO"Una obra imprescindible". Florentino Portero, "El Iberoamericano".