VILLACIEROS FERNANDEZ, PALOMA / VILLACIEROS, PALOMA
Si tenemos en cuenta que el bebé ha pasado los nueve primeros meses de su vida en un ambiente cálido, con la piel en contacto continuo conlas paredes del útero y en múltiples ocasiones «acariciado» ya por sumadre, comprenderemos la importancia del contacto físico desde elnacimiento. Las primeras caricias que reciba serán la forma decomunicarle que es bienvenido y, gracias a la estimulación queproduce, el masaje no sólo alimentará al bebé emocionalmente,potenciará su sistema inmunológico y contribuirá a su desarrollofísico, sino que además fortalecerá el vínculo afectivo entre padres e hijos.