Hasta no hace mucho había temas prohibidos en el teatro para niños ypúblico joven. Las fantasías dejaban un manto de ilusión sobre la vida verdadera, niños y adultos carecían de escenarios para reflexionarcon frescura, riesgo y valor, sobre un mundo que, inevitablemente,siempre termina por avasallar a la mirada infantil con su inevitablecrudeza.