Quien dice que los gobiernos regentados por mujeres son mucho máspacíficos se equivoca. María Cristina, la última mujer de FernandoVII, fue quizás la reina con mayor vocación de poder que ha tenidoEspaña. Su presencia no pasaba desapercibida. Fue amada y odiada delmismo modo por todos los que la conocieron. Conspiró y robó, fue alexilio dos veces y no hubo negocio lucrativo que ella no intentaracontrolar. Se aferró al poder con puño de hierro, incluso desde lalejanía. Y cuando por fin le permitieron regresar a España, lohicieron con la condición de que no estableciera en la península suresidencia. Esta biografía narrada recrea por primera vez la agitadavida de una mujer que gobernó contraviniendo la imagen de la reinapiadosa, honrada y sumisa.¿Fue de verdad tan mala madre y esposa?¿Fue, como se dice, el verdadero origen de la corrupción española?
¿O fue, sin embargo, una víctima fruto de las peleas por el poder?