BATESON, MATY CATHERINE / BATESON, MARY C.
Margaret Mead y Gregory Bateson fueron leyendas en vida. Muchosautores escribieron sobre estos célebres antropólogos cuya influenciaaún se percibe en el mundo entero, pero nadie alcanzó la profundidadni la familiaridad que revelan estas memorias escritas con amor por su hija. «Una niña y un adulto que se agachan para contemplar las raíces de unas hierbas o los cangrejos que corretean en los charcos cuandobaja la marea, pueden descubrir todo un mundo.» La autora evoca unainfancia extraordinaria y los mundos descubiertos y creados por unamadre y un padre capaces de expresar los temas de su interés por medio de imágenes comprensibles para una niña. «Enséñame algo nuevo, papi»: así comenzaban los juegos con Gregory. Durante un paseo matinal,Margaret «descubría» los estamentos jerárquicos de un paisaje pobladode duendes. La infancia descrita por la autora no es idílica. Lasseparaciones eran dolorosas, frecuentes y previsibles. Sus padresvivían separados durante mucho tiempo y, finalmente, se divorciaroncuando ella tenía once años. Desde su madurez y como colega de suspadres, la autora reconstruye los fascinantes caminos que estoscientíficos precursores recorrieron cada uno por su cuenta y loscomplejos vínculos que mantuvieron hasta su muerte. Este retratoprofundamente humano de Margaret Mead y Gregory Bateson, permite verdesde una perspectiva nueva sus extraordinarios descubrimientos yteorías.