Catania, Sicilia, primera misa de la mañana en la parroquia de AngeliCustodi. Un chico se levanta, se dirige hacia el altar, mata alpárroco y huye. Poco después, es detenido en la escuela. No niega elcrimen, lo justifica: «Era un pervertido.» La comisaria de policíaMaria Laura Gangemi está convencida de que no es verdad, y empieza ainvestigar. Mientras tanto, su hijo está en coma en el hospital,atropellado por un camión poco después de que ella descubriera surelación con un compañero de escuela, Mario Torrisi, el asesino delsacerdote. Mario es nieto de un viejo mafioso que todavía reina enAngeli Custodi. ¿Son sólo coincidencias? Con la figura de Maria LauraGangemi, frágil y fuerte, la autora nos recuerda cuánto corajenecesita una mujer para sobrevivir en una tierra de extraordinariabelleza atenazada por crueles y ancestrales prejuicios.