«Si no he de conocerte nunca, haz al menos que te extrañe.»La vida es un juego caprichoso de encuentros y desencuentros y lascosas pasan cuando tienen que pasar. A Abuela, por ejemplo, todo lellega con retraso, cuando ya no espera nada de la vida: un matrimoniotardío con un hombre que se casa con ella sólo para saldar una deudacon la familia que le hospeda, o un amor que le llega inesperadamenteen un Balneario, adonde ella acude para tratar esos odiosos cálculosrenales, causa de sus continuos abortos: su «mal de piedra». Este malterminará identificándose con esas piedras que todos llevamos dentro,Nudos, heridas que parecen no disolverse nunca y con las cuales nosvemos obligados a convivir. ¿Cómo curarlas? Abuela tendrá la suerte de encontrar al Veterano. Los demás tendremos que vivir paradescubrirlo...Una novela perfecta, un diamante tallado con gran sabiduría yelegancia.Una novela difícil de olvidar: perfecta, erótica y poética.400.000 ejemplares vendidos en Europa.«Mal de piedras es una pequeña y delicada joya que ha cautivado yseducido en todos los países donde ha sido traducida.»Mercedes Monmany, Abc