Los evangelios ponen en boca de la gente una pregunta atemporal acerca de Jesús: ´¿Quién es este?´, que conduce a todo creyente a unainterrogación vital: ´¿Quién este para mí´? El cristiano que acepta el reto y se sumerge en la Escritura puede encontrarse, a través de losevangelios, con alguien extraordinario, fascinante por sus gestos tanhumanos y, a la vez, tan sobrenaturales. La persona que se deja mirar, atraer, acompañar, educar, por este Jesucristo viviente y vivificador orienta su vida a ser cauce de agua viva para otros. El discípulo,formado por el mayor de los Maestros, se convierte, a su vez, enhumilde maestro. Maestro, ¿dónde vives? quiere ser una ayuda paraahondar en el rostro de Jesucristo, el Maestro. Así, los pasajesbíblicos elegidos pueden ser señales, flechas indicadoras que nosinviten a convertirnos en seguidores fascinados, en discípulos que han descubierto dónde vive Jesús y se comprometen activamente, llevando a otros hasta el Maestro que nunca falla.