Tras cada gran novela de suspense acecha la sombra de M. En la primera película sonora de Fritz Lang, de 1931, Peter Lorre ofrece unainterpretación aterradora de un asesino en serie,un pedófilo que silba repetidamente una tonadilla, buscado por la policía y finalmentellevado ante las justicia por las fuerzas de los bajos fondos deBerlín. En 1990, un joven pintor, John J Muth, hizo despegar sucarrera en la industria del cómic con la adaptación de la historia deM en una miniserie de cuatro comicbooks. El estilo foto-realista desus ilustraciones pavimentó el camino para la consagración del cómicpictórico e influiría en toda una generación de artistas que iba aseguir sus pasos. Agotadas durante mucho tiempo, estas cuatro entregas se reúnen ahora por primera vez en forma de novela gráfica en tapadura con una introducción de Adam Kempanaar de Filmspotting.