La fascinante crónica de un siglo reconstruida desde la memoria de uno de sus protagonistas.Premio Mazatlán de Literatura 2018Para recuperar la memoria, un hombre centenario, encerrado en un psiquiátrico,escribe y dibuja sobre los muros de su celda los recuerdos que varecuperando. Esto lo lanza a una aventura por las grandes ilusiones ydesilusiones de su siglo, y a descubrir las múltiples vidas que lohabitan. Tiene que inventar a sus ancestros y dejar que destile unaverdad más profunda. Tiene que inventarse a sí mismo a partir de unoscuantos jirones de recuerdos o delirios.Su misterio se vadesentrañando con sobresaltos, silencios y desbordamientos:aparentemente es un mexicano emigrado a Estados Unidos, enamoradofrustrado de la mujer que sería seducida utilitariamente por elasesino de Trotsky. Emigrado de nuevo a la Unión Soviética, se vuelveobrero en la planta armadora que Henry Ford le vendió a Stalin paracrear una utópica Detroit soviética. Finalmente será el calígrafo yconstructor de este peculiar laberinto. En el centenario de laRevolución Soviética, su testimonio es una cámara de ecos tanentusiastas como adoloridos. Su catatonia y su despertar son los delsiglo. Y no han terminado.Reseñas:
«Es una obra maestra. Uno de los libros más importantes que se hanescrito en castellano en los últimos tiempos.»
Alberto Manguel«Ruy Sánchez es sin duda el más interesante de losescritores mexicanos actualmente activos. En su obra los génerosliterarios no tienen fronteras, siempre desconcierta y sorprende,siempre va a fondo y, siendo profundo, sin embargo sonríe.»
Octavio Paz«Más que novelas sus libros son un nuevo modo de aprender a leer: el de la fulguración.»
Severo Sarduy«Aprecio en los libros de Ruy Sánchez la búsqueda de laforma necesaria para cada historia que cuenta. Es algo excepcional entiempos donde se cultiva lo contrario y eso hace de él un escritorextramuros. [...] De sus relatos y ensayos hablamos conSusan Sontag,quien lo leyó y comentó atentamente, con Luce López-Baralt ySeveroSarduy, que escribieron sobre él, con Octavio Paz, ampliamente,y todos coincidimos en esa apasionada singularidad.»
Juan Goytisolo«Ruy Sánchez devuelve el ensayo a la narración y elrelato a la biografía. Incluso cuando dedica su tiempo a leer a losrusos victimados o disidentes, lo hace con la misma atención al lector que lo acompaña, después de todo, los autoritarismos yfundamentalismos son monologantes y nos niegan el turno de lapalabra.»
Julio Ortega