En ajedrez, la defensa es un área de estudio tradicionalmentedescuidada, pese a ser uno de los temas esenciales y másgratificantes.La destreza defensiva le permite al jugador salvar muchos mediospuntos y hasta puntos enteros en la competición. El punto álgido dela defensa es la puesta en marcha del contraataque, una habilidad queha caracterizado a todos los campeones mundiales.A veces, necesitamos defendernos de ataques incorrectos, rechazándolos con eficiencia y conservando posibilidades de ganar. Enposiciones igualadas, ambos bandos debenevaluar minuciosamente qué recursos dedicar al ataque y cuáles, en sucaso, al contraataque.El tema principal, sin embargo, es el caso en que el defensor luchapor la supervivencia y debe decidir cómo optimizar susposibilidades. Marin tiene en cuenta los factores psicológicos yexplica las principales opciones de que dispone la defensa, como lasimplificación, la sangre mínimo de efectivos, o el sacrificioposicional, entre otras. En cada caso, debate en detalle los aspectosclave de las posiciones resultantes: cómo defenderse en finalesdifíciles, cómo evaluar las amenazas de forma realista, quéperspectivas de contrajuego tiene el defensor, en posiciones conmaterial heterogéneo, etc. A lo largo del libro, el autor hadispuesto ejercicios, junto con soluciones explícitas.
En ajedrez, la defensa es un área de estudio tradicionalmentedescuidada, pese a ser uno de los temas esenciales y másgratificantes.La destreza defensiva le permite al jugador salvar muchos mediospuntos y hasta puntos enteros en la competición. El punto álgido dela defensa es la puesta en marcha del contraataque, una habilidad queha caracterizado a todos los campeones mundiales.A veces, necesitamos defendernos de ataques incorrectos, rechazándolos con eficiencia y conservando posibilidades de ganar. Enposiciones igualadas, ambos bandos debenevaluar minuciosamente qué recursos dedicar al ataque y cuáles, en sucaso, al contraataque.El tema principal, sin embargo, es el caso en que el defensor luchapor la supervivencia y debe decidir cómo optimizar susposibilidades. Marin tiene en cuenta los factores psicológicos yexplica las principales opciones de que dispone la defensa, como lasimplificación, la sangre mínimo de efectivos, o el sacrificioposicional, entre otras. En cada caso, debate en detalle los aspectosclave de las posiciones resultantes: cómo defenderse en finalesdifíciles, cómo evaluar las amenazas de forma realista, quéperspectivas de contrajuego tiene el defensor, en posiciones conmaterial heterogéneo, etc. A lo largo del libro, el autor hadispuesto ejercicios, junto con soluciones explícitas.