En una fría noche de invierno, cuando toda la ciudad está sumida en el silencio y el sopor, el señor Descartes comienza a dudar de lo que le rodea: «¿Es posible que 2 + 2 ya no sea 4? ¿Que todo lo que hay a mialrededor, mi casa, el fuego de la chimenea, mi cuerpo, no sean másque un sueño? ¿Y si un genio maligno está jugando aengañarme?».François Schwoebel creció en un bosquecillo normando, alacecho de los animales que más tarde poblaron su mundo imaginario deilustrador. Es papá de tres niñas pequeñas y comparte su vida entre la pintura, el dibujo, la vida familiar y los largos paseos campestres.