He aquí un libro lúcido que da cuenta de la perseverante trayectoriadel espíritu de independencia de los vascos. Profundo conocedor delgénero, Pako Aristi atesora con maestría cualquier anécdota o noticiasusceptible de desarrollo reflexivo: crónica histórica, medios decomunicación, films, entrevistas o reflexiones filosóficas. Es enormesu curiosidad intelectual y su capacidad para sacar punta a las másdispares paradojas. El autor hace un diagnóstico valiente de laretórica que rodea al discurso nacionalista y plantea propuestasconcretas con algunos interrogantes.Como afirma Tony Judt, "no pensaremos de otra forma a menos quehablemos de otro modo". A menudo, nuestra mirada choca con la imagenpolítica (nacionalista) que circula por ahí y somos incapaces dedesentrañar el "constructo" lingüístico-imperialista que lasustenta.Si queremos conquistar el futuro, los vascos tenemos que aprender aplaticar sin enfadarnos. En eso estriba la madurez de un pueblo, enpropiciar "una conciencia de unidad".Un libro crítico y al mismo tiempo ameno, reflexivo pero ágil, escrito en un estilo periodístico pero sostenido con el pulso narrativo de un escritor experimentado. Una crónica brillante.
He aquí un libro lúcido que da cuenta de la perseverante trayectoriadel espíritu de independencia de los vascos. Profundo conocedor delgénero, Pako Aristi atesora con maestría cualquier anécdota o noticiasusceptible de desarrollo reflexivo: crónica histórica, medios decomunicación, films, entrevistas o reflexiones filosóficas. Es enormesu curiosidad intelectual y su capacidad para sacar punta a las másdispares paradojas. El autor hace un diagnóstico valiente de laretórica que rodea al discurso nacionalista y plantea propuestasconcretas con algunos interrogantes.Como afirma Tony Judt, "no pensaremos de otra forma a menos quehablemos de otro modo". A menudo, nuestra mirada choca con la imagenpolítica (nacionalista) que circula por ahí y somos incapaces dedesentrañar el "constructo" lingüístico-imperialista que lasustenta.Si queremos conquistar el futuro, los vascos tenemos que aprender aplaticar sin enfadarnos. En eso estriba la madurez de un pueblo, enpropiciar "una conciencia de unidad".Un libro crítico y al mismo tiempo ameno, reflexivo pero ágil, escrito en un estilo periodístico pero sostenido con el pulso narrativo de un escritor experimentado. Una crónica brillante.