Un joven crítico y editor fascinado con la obra del difunto poetaJeffrey Aspern se entera de que Juliana Bordereau, una de sus musas,vive aún, anciana y aislada, en un palazzo veneciano. Convencido deque conserva cartas y material inédito del poeta, se acerca a ellacamuflando sus intenciones y consigue que lo acepte como inquilino. El joven se introduce en un mundo agónico y fantasmagórico, volcado enel recuerdo, que la orgullosa anciana habita con la única compañía deuna sobrina suya, una mujer ya madura que no parece haber conocidootra cosa que la reclusión y el legado de un esplendor desaparecido.