Somos esa generación que en su infancia dejaba el mejor sitio de lamesa para el padre y que ahora se lo deja al hijo. Eso somos, diceJavier, el padre."La adolescencia puede ser un infierno. Basta con el cielo de losotros. Es suficiente con que te los imagines más felices y más guaposque tú y sin el nudo que sientes dentro", dice Inés, la hija.Javier y Celia son un matrimonio de clase media con un hijo pequeño yuna hija preadolescente. Él trabaja en una editorial y ella en unhospital, él arregla vidas de mentira y ella arregla vidas de verdad.Tratan de prosperar, se mudan a un barrio mejor, la cotidianidad.Podría ser la historia de muchos. Hasta que tiene lugar una excursióna Pirineos que lo cambia absolutamente todo.Esta es la historia de un viaje al abismo que habla de otros muchosviajes. El viaje de la infancia a la convulsa adolescencia. El que vade la algarabía infantil al silencio más sepulcral. El de los padresque caminan detrás con su culpa y llegan tarde. El de los abuelos quefueron delante y a los que nadie escucha. El que hace alguien parasalvar una vida. También es la historia de ese otro viaje al que todos tenemos miedo: el que habla de nuestro pasado más oscuro y secreto.Los incomprendidos es una novela sobre la soledad familiar, laincomunicación entre padres e hijos, el horror de decir, pero también, y desde la primera página, sobre la esperanza.