En 1778, en una tranquila ciudad de Baviera, una inquietante carta cae en manos del inspector de policía Wilhelm Koch. Firmada con el nombre de Espartaco, habla con odio y amargura de la injusticia de lasociedad y de la necesidad de destruir el orden social. Koch seenfrenta a la peor amenaza de su vida: para interpretar la carta eidentificar al misterioso Espartaco, pide ayuda a Lebendig, un sabiografólogo cuyo análisis de los escritos llevará a los dos a emprenderuna peligrosísima investigación. Este fascinante caso descubrirá uncomplot nacido en las logias masónicas y urdido por la oscura sociedad de los Illuminati, un grupo inspirado por tratados de demonología,brujería y asesinatos. Años después, en 1793, se produce ladecapitación de un reo en la guillotina instalada en una plaza deParís con un testigo de excepción... ¿Qué vínculo hay entre lainvestigación que se desarrolla en Baviera y ese personaje que sehalla en la convulsa y caótica capital francesa? César Vidal deslumbra con una entretenida, trepidante y eléctrica novela ambientada en unos años llenos de claroscuros, mucho menos alejados de la actualidad delo que creemos. Los hijos de la luz, sin renunciar al rigor histórico, es un thriller de aventuras, pero sobre todo es un canto a dos de los bienes más preciados que tiene el ser humano: la amistad y lapalabra.